Con solo 2 meses, este hijo de Poeta de Susaeta ya demuestra temple, elasticidad y una predisposición natural para el equilibrio y la concentración.
Acompañando a su madre, comienza a dibujar sus primeros círculos, mostrando que la doma comienza mucho antes de la silla.
Un potro con genética, presencia y un futuro prometedor.